Jornada 5 LIGA BARAJAS: ESPARTANS 92 FSC 2 - ATLANTA APERITIVO 5

K.O. en el segundo asalto

ATLANTA APERITIVO se lleva el encuentro en una segunda parte donde la famosa pegada marcó el resultado final

Espartan of the Match: Omar

Si uno ve el resultado final piensa: "Buah, les han pasado por encima". Nada más lejos de la realidad. La derrota, abultada, vino por una concatenación de hechos que siempre cayeron del lado del equipo rival. Errores incomprensibles convirtieron un muy buen encuentro del equipo en algo inútil. Al contrario que la semana anterior, el trabajo realizado nos dejó un buen sabor de boca, eso sí, amargado por un resultado abultadísimo para lo acontecido.

Tuvimos buenas noticias con la reaparición de Antonio. Esto compensó la desgracia de no poder contar aun con Juanjo, Fran y Axel, que finalmente no llegó a tiempo para poder ser de la partida. Otra semana más no hubo que dejar a nadie fuera de la convocatoria.

Fue un partido más parecido a un combate de boxeo que a otra cosa. Y no por la violencia empleada, no. Fue una lucha continúa entre ambos equipos que se daban poco tiempo de respiro para coger aire. Una lucha sobre todo centrada en mitad de cancha. No había continuas llegadas a las dos áreas porque nosotros presionábamos desde arriba y ellos, cuando no tenían el balón, se refugiaban atrás dado la escasez de banquillo con la que contaban. En nuestras filas destacó especialmente Omar que además de marcar el primer gol, entendió a la perfección de que iba la cosa. Estuvo en todos los frentes y fue el único capaz de hacer frente a las dos torres que tenía ATLANTA APERITIVO. Ambos con el 9 a la espalda dieron un clínic de técnica y potencia.

Nuestro comienzo no pudo ser más desgraciado porque un error nos situó abajo en el marcardor nada más empezar el encuentro. Primer golpe a la mandíbula que, al ser tan tempranero, no nos hizo demasiado pupa, más allá de vernos de nuevo por detrás demasiado pronto.

Por fortuna Omar, que estaba siendo el más activo en ataque, consiguió armar un disparo que se convirtió en el 1-1 casi a renglón seguido del primer golpe recibido. El equipo estaba respondiendo muy bien a la exigencia del encuentro y hacía circular la pelota bastante mejor de lo que habíamos visto la semana anterior. Tanto nuestro rival como nosotros intentábamos encontrar un punto de debilidad para tratar de asestar el siguiente golpe y en estas, nos alcanzaron de nuevo. Comenzaron a jugar de cinco, algo que ya nos hicieron el año pasado y que demostraron que se les daba muy bien. El 1-2, no obstante, vino precedido de un nuevo error por nuestra parte en la defensa de esa situación de cinco. A esto hay que unirle que el disparo del jugador rival fue desviado involuntariamente por Lucas y se acabó alojando en la portería. Dos errores, dos goles en contra. No recordamos que tuvieran más ocasiones en la primera parte.

El partido pudo cambiar de rumbo en la segunda parte si Lucas hubiera estado acertado en el remate tras una gran asistencia de Ahmed. En un partido de estas características malgastar ocasiones tan claras penalizan muchísimo, como se vio más adelante. La defensa de ATLANTA APERITIVO estaba muy bien posicionada y no nos dejaba prácticamente huecos para que nuestros lanzadores pudieran dar con la portería rival. Pasaban los minutos y seguíamos volcados en su campo lo que propiciaba que dejáramos mucho campo detrás y esto pudiera ser aprovechado en alguna contra. Y así fue. El 1-3 fue un mazazo porque el juego lo estábamos marcando nosotros y, sin comerlo ni beberlo, nos encontramos con otro gol en contra. Eso sí, el equipo no se daba por vencido y ante un nuevo golpe volvía a la carga. Optamos por jugar de cinco para tratar de tener ventaja en ataque pero se vio que, a pesar de que nosotros lo ejecutamos bastante bien, ellos tenían mucha experiencia igualmente en la defensa de ese tipo de ataques. Omar en un lanzamiento de falta pudo acortar distancias, pero de inmediato nos volvieron a meter otro golpe en la mandíbula. Un balón perdido, donde no había que perderlo, con el portero en campo contrario, suele acabar mal y así fue. Mención aparte fue la resolución por parte del jugador rival. Impecable.

Parecía ya una misión imposible levantar un 1-4 con un rival perfectamente situado y que sabía salir muy bien al contragolpe ante cualquier error de circulación, balón dividido, tropezón, etc...
El 1-5 llegó así, en un contragolpe de pura potencia de una de las dos torres con número 9, que, en el último momento consiguió superar a Víctor en la salida, lanzándose al suelo.
El árbitro iniciaba nuevamente la cuenta de 10 pero, otra vez más volvíamos a levantarnos. Medio groguis, todavía tuvimos tiempo de maquillar un tanto el marcador con un gol de Patrick que al fin encontró un hueco en la defensa rival para alojar el balón en la portería.

Fue el 2-5 definitivo de un partido con un resultado engañoso y marcado por la pegada de ATLANTA APERITIVO acompañada de cierto grado de desgracia en momentos puntuales que marcaron el devenir del encuentro. Muy buena actitud del equipo. La que hay que tener en cada partido. Seguimos.

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